El Espectador
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador se caracterizó por afectar el acceso a los servicios de salud de los mexicanos, con impacto en Tamaulipas.
Y es que, como se corrobora en las Mediciones de Pobreza Multidimensional, del año 2018 al 2022 los tamaulipecos con carencias por acceso a los servicios de salud se disparó en 139.8 por ciento.
Esta carencia social, que se toma en cuenta para medir la pobreza en el país, se dio en el contexto de la centralización de los servicios de salud, de los Estados a la Federación, a lo que el entonces Gobierno de Tamaulipas se opuso.
Sin embargo, la negativa de la administración estatal anterior fue más una postura política, que algo que en verdad evitara que Tamaulipas fuera parte del desastre social, al dejar a millones de mexicanos sin el acceso a los servicios de salud.
Mientras en nuestro estado el aumento de este tipo de pobreza fue de casi 140 por ciento, en todo el país resultó de 150.7, en el mismo periodo de a 2022, es decir, los primeros cuatro años en los que López Obrador falló en implementar el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi).
Al fin disminuyó…
Después de esta introducción, informamos a nuestros espectadores que, luego de dos ciclos de aumento, la población tamaulipeca con estas carencias al fin disminuyó.
Año/porcentaje de población/personas (miles)
- 2016 12.8% 436.8
- 2018 12.0% 418.1
- 2020 19.6% 690.5
- 2022 27.9% 1,002.9
- 2024 25.1% 898.1
Como se observa, lejos de evitar que la población tamaulipeca dejara de recibir los servicios de salud, en el último año del entonces gobernador Francisco García Cabeza de Vaca la cifra rebasó el millón de personas.
El aumento de 2020 a 2022 fue de 45.2 por ciento en Tamaulipas, en tanto que a nivel nacional fue de 41.1, es decir, el anterior gobierno nada hizo por frenar el incremento, como aseguraba el entonces mandatario estatal.
La reversión…
En 2022 tomó la administración el actual gobernador Américo Villarreal Anaya y de manera inmediata accedió a integrar a Tamaulipas a los servicios centralizados de salud, que dejaron de ser Insabi para convertirse en IMSS-Bienestar.
A partir de ahí se comenzó a revertir la injusticia y la cantidad de tamaulipecos sin acceso a los servicios de salud bajó en 10.4 por ciento, dato que ahora sí va en línea con el total nacional, ya que la reducción fue de 11.7 por ciento.
Nota del Editor. Para este medio resulta importante hacer mención del contexto político en el que se dieron las cifras antes mencionadas, porque ha sido uno de los asuntos estatales más sensibles y que afectan a cientos de miles de tamaulipecos.
