DIEGO LÓPEZ BERNAL
Aunque estamos lejos aún de lo que debe de ser Tamaulipas, una sola obra entregada a la población esta semana nos da pie a hacer algunos comentarios políticos en plena Semana Santa. Nos referimos al famoso puente del sur que el lunes abrió al tránsito vehicular el gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA.
La muy conocida obra de infraestructura carretera fue bautizada como el puente roto, allá mismo, en la pujante zona conurbada del sur, y como estos días santos están llenos de simbolismos nuestra amiga ardilla nos hace pensar en lo que puede representar la inversión realizada, el trabajo edificado, la entrega y, finalmente, apertura del puente. Ahora se llama La Esperanza.
Sin temor a equivocarnos, Tamaulipas sufrió un punto de quiebre en el año 2010, con la pérdida de RODOLFO TORRE CANTÚ y la embestida criminal de muchos grupos de la delincuencia organizada, que pelearon palmo a palmo cada rincón de Tamaulipas. Y sí, Tamaulipas se rompió, literalmente.
Fueron los tiempos en los que EGIDIO TORRE CANTÚ, el hermano del virtual gobernador, tomó las riendas de la entidad. Desde nuestra humilde butaca creemos que el punto de quiebre hubiera sido peor si otra persona hubiera llegado a la gubernatura. Con el dolor de la pérdida de su hermano, el ingeniero de profesión hizo un trabajo discreto, pero efectivo, en lo que más se ocupaba: la seguridad.
Se renovó totalmente la Policía Estatal y se creó la Universidad de Seguridad y Justicia, instituciones que solo fueron el cimiento, porque a la fecha siguen en la labor de brindar seguridad a los tamaulipecos. Sin embargo, en ese andar mucho tuvo que quedar pendiente, muchos puentes rotos porque el embate (también criminal) de los políticos panistas (y priistas, hay que decirlo) hicieron que toda la atención se centrara en la inseguridad.
Tamaulipas se rompió…
Hablar de FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA requiere muchas columnas como esta, pero podemos decir que poco hizo para recuperar la confianza de los tamaulipecos, enfrascado en su inútil sueño de ser presidente de la República. Y así continuó Tamaulipas, como el puente, totalmente roto porque el desencanto vino muy pronto, gracias a la actitud pendenciera del originario de Reynosa.
Por eso los habitantes de esta entidad, quebrada por los seis años de cabecismo (quebrada financieramente, literal, con un saqueo de recursos que apenas vemos un esbozo de la realidad, con la labor de los actuales auditores y fiscales) optaron por un cambio y vieron en Morena, y su candidato, la esperanza de un cambio que urgía a Tamaulipas.
Reparar no es tarea fácil…
Los seis años del panismo en Tamaulipas, y particularmente los tres en esta Capital, hicieron que tomáramos nuestras reservas para ver si el gobernador VILLARREAL ANAYA era lo que necesitábamos para comenzar una reconstrucción; aun así, el victorense ya era gobernador y había que brindar un voto de confianza.
Han pasado ya casi tres años y ya no estamos para votos de confianza sino para ver resultados. Hoy apreciamos la apertura del puente roto como un símbolo de que nuestro Estado, ahora sí, está en el camino correcto, porque como informó el secretario de Obras Públicas, PEDRO CEPEDA, no es solo una obra postergada… Son muchas.
La carretera de Tula a Ocampo es otro de esos símbolos, pero el más grande para este simple espectador victorense es la segunda línea del acueducto de la presa Vicente Guerrero. Nadie le quiso entrar al proyecto, solamente CLAUDIA SHEINBAUM lo ha apoyado y las obras ya están en marcha.
Hecho está…
No es nuestro estilo andar “sobando” a la clase política pues para eso les pagan, para hacer bien su trabajo, pero después de un desastroso sexenio panista es bien visto que el actual Gobierno funcione, y funcione bien, por lo que el nuevo nombre del puente roto viene como anillo al dedo porque ya es tiempo que la esperanza cristalice.
Lógicamente habrá muchos morenistas, tanto en el Gobierno estatal como en las alcaldías, que no entienden esto, que sólo están ahí para seguir traicionando a los tamaulipecos y querer hacerse ricos de la noche a la mañana. Con un Tamaulipas roto para ellos es fácil creer que podrán seguir haciéndolo, como los que se fueron, pero hoy hay un Auditor y un Fiscal Anticorrupción de a deveras, no como la simulación de los cabecistas.
Colofón…
Primero se siembra y luego vendrán los tiempos de cosecha. Que sea el puente del sur el inicio de lo que todos esperamos: Un Tamaulipas reconstruido.
