La salud mental y la enfermedad cardíaca

JUANY RAMÍREZ

¿Ustedes creen que la salud mental afecte a las personas con padecimientos cardíacos? O, dicho de otra manera, ¿creen que exista relación entre ambos padecimientos?

Pudieran pensar que no quienes gozan de perfecta salud física, pero la realidad es otra, sólo basta sentarte a charlar un momento con un paciente cardiópata para que te dé la respuesta.

Pues la relación entre la salud mental y la enfermedad cardíaca es compleja y bidireccional. Por un lado, la enfermedad cardíaca puede afectar negativamente la salud mental y por otro la mala salud mental puede empeorar la enfermedad cardíaca y, aunque son padecimientos diferentes, en algún momento están juntos.

Checa el dato y verás cómo la enfermedad cardíaca puede afectar la salud mental.

 Las enfermedades de corazón pueden generar ansiedad y estrés debido a la incertidumbre sobre el futuro y la posibilidad de complicaciones.

También puede aumentar el riesgo de depresión, especialmente en personas que han experimentado un infarto de miocardio o una cirugía de corazón y, aunque son temas sensibles, quienes tenemos cerca un paciente cardiópata sabemos que, aunado a lo anterior, les llega sin querer el miedo a la muerte, así como lo leen.

La enfermedad cardíaca puede generar un miedo intenso a la muerte en los pacientes, lo que puede afectar negativamente la calidad de vida.

No podemos negar que ante todo lo que viven sufren la pérdida de la autonomía, pues quienes padecen alguna afección en su corazón pueden requerir cambios significativos en el estilo de vida, lo que genera una sensación de pérdida de valerse por sí mismos, porque llega a requerir ayuda de los demás.

Pero ¿cómo la mala salud mental puede afectar la enfermedad cardíaca?

 La mala salud mental puede llevar a una falta de adherencia al tratamiento, lo que puede empeorar la enfermedad y caer en un estilo de vida no saludable, como una dieta pobre o una falta de actividad física.

La depresión se apodera y no les permite pararse de la cama. Todo este conjunto de afecciones aumenta el riesgo de complicaciones en problemas de corazón. como un infarto de miocardio o una insuficiencia cardíaca, aunque no lo crean.

Pero quienes tenemos pacientes cardiópatas debemos abordar estrategias para ayudarlos física y emocionalmente, brindando compañía y apoyo emocional, tanto de familiares, amigos y profesionales de la salud; esto puede ser fundamental para los pacientes cardiacos.

Algo no menos importante es usar herramientas de sensibilización y concienciación en la sociedad para mostrar empatía, buscar y brindar ayuda a este grupo vulnerable.

Nos leemos pronto.

Buen fin de semana.