JUANY RAMÍREZ
Dicen que en la cárcel y en la enfermedad se reconocen a los verdaderos amigos y quizá muchos de ustedes lo han comprobado alguna vez, llevándose grandes desilusiones.
Este dicho tiene su origen en la sabiduría popular y se ha transmitido de generación en generación. La idea detrás de este dicho es que, en momentos de prosperidad y felicidad, es fácil tener amigos y rodearse de personas que nos adulan y nos hacen sentir bien.
Sin embargo, cuando llegan los momentos difíciles, como la cárcel o la enfermedad, es cuando se pueden ver quiénes son los amigos verdaderos que están dispuestos a apoyarnos y ayudarnos.
Pero en realidad a quienes más decepciones causa es a muchas familias con algún integrante pasando por procesos de salud complicados, para quienes una palabra de aliento o una oración son de muchísima ayuda y consuelo.
Aunque un apoyo económico, sea cual sea la cantidad, también ayuda demasiado para cubrir gastos de tratamientos pues algunos son tan costosos y difíciles de conseguir.
Se llega a pensar que se tiene muchas amistades con la cual puedes contar en esos momentos tan complicados, sólo porque te viven saludando o acuden a ti cuando te necesitan.
Pero en realidad solo cuentas con la familia, la familia que realmente te quiere, porque hasta en esos momentos también algunos integrantes deciden alejarse, ¿por qué? No sé, pero sucede.
Estos procesos nos hacen conocer y reconocer la lealtad y fidelidad de los amigos y de la familia, así como la solidaridad y compasión, sin olvidar la veracidad y autenticidad de estos.
Quizá la falta de empatía se deba a qué nunca han estado en una situación parecida. en donde necesiten el apoyo de los demás.
Así que te recomiendo estar allí para apoyar y ayudar a nuestros amigos y seres queridos en momentos de necesidad.
Nos leemos luego.
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