JORGE A. LERA MEJÍA
La ganadería de exportación de Tamaulipas se perfila para recuperar su dinamismo durante los próximos meses, luego de que el estado fuera considerado entre las primeras entidades del país en avanzar hacia la reapertura gradual de las exportaciones de becerros en pie, como resultado del fortalecimiento de las acciones sanitarias para el control y erradicación del gusano barrenador del ganado.
La estrategia implementada por las autoridades sanitarias federales, en coordinación con el Gobierno del Estado y las organizaciones ganaderas, ha permitido consolidar una campaña permanente de vigilancia epidemiológica, inspección, control de movilización y atención oportuna de posibles brotes, lo que ha generado confianza entre las autoridades sanitarias de Estados Unidos para restablecer paulatinamente el comercio pecuario.
Tamaulipas destaca por la calidad genética de sus hatos bovinos, producto de décadas de mejoramiento genético y de una estricta cultura sanitaria que ha permitido posicionar a la entidad como uno de los principales exportadores de becerros hacia el mercado estadounidense.
La reapertura representa una oportunidad para que cientos de productores recuperen mercados que permanecían limitados por las restricciones sanitarias.
El sector pecuario considera que esta nueva etapa permitirá mejorar los ingresos de miles de familias dedicadas a la ganadería, especialmente en los municipios del norte y centro del estado, donde la exportación constituye una de las principales fuentes de actividad económica. Asimismo, se espera una mayor demanda de servicios relacionados con la producción, transporte, alimentación animal y comercialización.
A corto plazo, la reactivación de los cruces fronterizos para la exportación de ganado favorecerá una recuperación gradual de los precios pagados al productor, además de generar mayor liquidez para reinvertir en programas de mejoramiento genético, infraestructura ganadera y adquisición de insumos.
También contribuirá a fortalecer la confianza de los mercados internacionales en la sanidad del hato tamaulipeco.
De mantenerse los resultados positivos de la campaña contra el gusano barrenador, las perspectivas para el mediano plazo son alentadoras.
Se prevé un incremento sostenido en el volumen de exportaciones, una mayor competitividad frente a otros estados productores y el fortalecimiento de la cadena de valor de la carne bovina, con beneficios que se extenderán a proveedores, transportistas, médicos veterinarios y empresas relacionadas con el sector agropecuario.
Especialistas coinciden en que la sanidad animal continuará siendo el principal activo competitivo de Tamaulipas.
Por ello, será indispensable mantener la vigilancia permanente, reforzar la capacitación de los productores y consolidar la coordinación entre autoridades y organismos ganaderos para evitar retrocesos que pudieran afectar nuevamente el acceso a los mercados internacionales.
La próxima reapertura también representa un mensaje de confianza para inversionistas y comercializadores, quienes observan en Tamaulipas un estado con capacidad técnica, infraestructura y experiencia para responder a las exigencias sanitarias del comercio internacional.
Con este nuevo escenario, la ganadería tamaulipeca inicia una etapa de recuperación que podría traducirse en mayores exportaciones, generación de empleo rural y fortalecimiento de la economía regional.
Si las condiciones sanitarias continúan evolucionando favorablemente y se mantienen las acciones preventivas, Tamaulipas tendrá la oportunidad de consolidarse nuevamente como uno de los principales referentes nacionales en la exportación de ganado bovino de alta calidad genética, contribuyendo al crecimiento del sector agroalimentario y al desarrollo económico del estado.
