El Espectador
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Un Cachito de Luz dio a conocer algo que, además de increíble, es un auténtico riesgo para las altruistas voluntarias en la recolección de las taparroscas. En el Foro TúOpinas dejemos que sea la misma altruista asociación, fundada y presidida por la señora Magda Pérez, la que lo explique.
Fue la semana pasada cuando sucedió algo tan deplorable: “Es muy lamentable recibir este tipo de ‘apoyo’: vidrios con tapitas; en casi nueve años de tan noble campaña de reciclaje, campaña con la que hemos brindado cerca de dos mil apoyos a los pacientes más vulnerables, otorgándoles estudios de patología, cardiología, estudios de radiología, quimioterapias y medicamentos…
“Algunas veces de costo altísimo, y sin distinción se brinda ayuda tanto a niños y adolescentes como a adultos, sean de cualquier tipo de patología, aunque nuestra labor siempre ha estado dedicada a la lucha contra el cáncer de mama”, señala la señora Magda en su mensaje de Facebook.
Y detalla: “Estamos conscientes que en algunas ocasiones no podemos ayudar, aunque lo deseamos con el alma, porque nuestros recursos son limitados y lamentamos no poder hacerlo porque sabemos de lo importante que es recibir el tratamiento en tiempo y forma. Nuestros pacientes beneficiados saben que siempre estamos para apoyarles en lo que nosotros podamos y de acuerdo con nuestras posibilidades, porque ellos están conscientes que el recurso llega del reciclaje de nuestras tapitas”.
ASÍ REACCIONARON

Al dar a conocer lo sucedido la semana pasada ha causado hasta este domingo más de 300 reacciones de los seguidores de la asociación en la red social antes mencionada, además de más de 50 mensajes que condenan esta acción y apoyan a la asociación.
“Nunca habíamos recibido algo tan… no sé qué nombre ponerle; es una falta gravísima y carente de sensibilidad. Pido a Nuestro Dios que limpie y toque el corazón de esa persona y le llene de grandes bendiciones y convierta su corazón en un corazón bondadoso y solidario”, concluye el mensaje de Un Cachito.
Ante estos lamentables hechos, El Espectador se solidariza con la señora Magda Pérez y sus voluntarias. También invitamos a los victorenses a continuar con la donación de tapitas y condenamos esta acción, carente de toda racionalidad porque pone en riesgo la integridad de las damas de Un Cachito de Luz.
