DIEGO LÓPEZ BERNAL
Durante la semana pasada tuve la necesidad de explorar una de las aplicaciones de inteligencia artificial a mi alcance, que no es gratuita porque viene incluida en las compras digitales que tengo que hacer para facilitar mi labor.
Me sorprendió la calidad para generar imágenes con las que pretendía ilustrar las noticias de El Espectador, algo de lo cual he comenzado a desistir para no volverme más flojo de lo que he comenzado a hacerme a mis años.
Sin embargo, en este papel de reportero también me doy tiempo de leer otros medios, para estar informado e ir detrás de una noticia importante que pueda haber omitido, por lo que llamó mi atención una leyenda.
“Este resumen y su análisis fueron generados con apoyo de Inteligencia Artificial. Aunque buscamos ofrecer claridad y precisión, pueden existir errores, omisiones o interpretaciones inexactas. Úsalo como guía rápida y consulta la nota completa para obtener el contexto completo.”
No diré el nombre del medio de comunicación en el que leí esta advertencia antes de dar lectura a la noticia que llamó mi atención, pues cada quien hace su esfuerzo como mejor cree que le rendirá buenos resultados.
Sin embargo, el hecho de ofrecer un resumen generado por la IA me lleva a la reflexión de cuántos trabajadores de medios están ya metidos en esta nueva tecnología, lo que complicaría la labor de la Jefatura de Redacción de cualquier impreso que se jacte de tener cierto prestigio.
Algún tiempo hice la función de Jefe de Redacción y en verdad era bastante complicado detectar que una noticia no era precisamente del reportero que la entregaba como propia, pero una vez comprobado el siguiente paso era algo más que penoso porque tampoco andaba cazando plagiadores ni nada que se le parezca. Hacía mi trabajo y punto.
Lo que preocupa…
Hoy esta nueva herramienta tecnológica puede ser usada a discreción y las hay “buenas, bonitas y baratas” para que cualquier profesional la use como considere necesario, incluidos los generadores de información masiva, es decir, reporteros, analistas, columnistas de profesión, entre otros.
¿Hacia dónde vamos? Vaya usted a saber, pero lo que sí les podemos asegurar cien por ciento en este portal de noticias con enfoque es que las redactamos sin apoyo de la IA, por temor a presentar datos erróneos, omisiones o interpretaciones inexactas, como lo aclara el mensaje antes mencionado.
Dejo el tema sólo como reflexión porque si para un jefe de Redacción será más complicado en estos tiempos garantizar la calidad de la noticia, para los consumidores de información en general será muy fácil formarse un criterio a la hora de leer algo en medios, con todo el riesgo que implica las IA.
Estamos ciertos que en El Espectador seguiremos haciendo notas “a la antigüita” y, en el caso de echar mano de alguna herramienta de IA, será aclarado puntualmente, para que nuestros lectores estén debidamente enterados.
Ah y no nos creemos infalibles, en caso de errores los aceptaremos públicamente, sobre todo si afecta a terceras personas, algo que por cierto no está en nuestra agenda editorial.
Comunicación social UAT…
Esta semana se concretó el ajuste en la estructura de la Rectoría de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, cuando el rector Dámaso Anaya Alvarado entregó nombramiento a Omar Aguilar como Director General de Comunicación y Difusión.
La nueva incorporación al equipo del Rector es Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Periodismo, por la Universidad Nacional Autónoma de México, y trabajaba para el Gobierno del Estado en la representación de la administración estatal en la capital del país.
De esta manera, la tarea de la comunicación oficial ya tiene nuevos responsables en la entidad, pues el nombramiento de Aguilar García se suma al de Gerardo Algarín Hernández en el equipo del gobernador Américo Villarreal Anaya en estos menesteres.
Banderilla: La IA llegó para quedarse, ojalá también la IH (humana).
