Empoderamiento de la mujer en la industria de la construcción

BÁRBARA LERA CASTELLANOS

La Fundación Construyendo y Creciendo en México aborda el rezago educativo, que afecta al 40 por ciento de la población adulta sin educación básica completa (INEGI, 2023), enfocándose en trabajadores de la construcción, un sector mayoritariamente masculino pero con creciente presencia femenina.

De sus beneficiarios, el 70 por ciento pertenece a este gremio y el 25 son mujeres (datos internos 2025), muchas jefas de familia que combinan jornadas extenuantes con la crianza.

Estos programas ofrecen alfabetización, bachillerato en línea y capacitación técnica gratuita, transformando vidas. Para las mujeres constructoras, esto significa acceso a educación formal, habilidades digitales y certificaciones que impulsan ascensos laborales, rompen ciclos de pobreza y fomentan autonomía económica.

Su impacto es multiplicador: al educar a madres y esposas, se reduce la deserción escolar infantil en un 30 por ciento en comunidades atendidas, promueve equidad de género y eleva el PIB con mano de obra calificada.

En Tamaulipas, iniciativas como Funedutam y Mujeres por el Progreso amplifican estos esfuerzos con talleres para obreras y madres solteras, enfatizando inclusión laboral. Aquí, las mujeres lideran el 60 por ciento de los programas, impulsando alfabetización, emprendimiento y liderazgo social.

Además, universidades y cámaras empresariales se han sumado, generando vínculos con instituciones como la UAT y la CMIC Tamaulipas, que promueven diplomados y becas orientadas al empoderamiento productivo. Este trabajo conjunto permite que cada vez más mujeres accedan a puestos técnicos, administrativos y de supervisión, demostrando que el talento femenino impulsa obras más justas y sostenibles.

En la actualidad, el papel de la mujer en la construcción es transformador: pasan de obreras a líderes educadas y emprendedoras, cerrando brechas de género en un sector tradicionalmente masculino. Con eventos como los del ocho de marzo (Día Internacional de la Mujer), foros de empoderamiento educativo recuerdan luchas desde 1910 y resaltan su contribución a derechos laborales y equidad.

Estas fundaciones demuestran que invertir en la educación de mujeres constructoras construye sociedades justas e inclusivas. Honrar el Día Internacional de la Mujer es un llamado a redoblar esfuerzos por un México educado, participativo y equitativo.

Al respecto…

“Las mujeres tamaulipecas son pilar de nuestro desarrollo social y productivo. En cada aula, en cada obra y en cada hogar construyen el presente y el futuro de nuestro estado con valor, inteligencia y compromiso. Desde este gobierno humanista reafirmamos nuestro apoyo a su educación, a su autonomía y a su liderazgo, porque cuando una mujer avanza, Tamaulipas también progresa.”

Mensaje del gobernador constitucional de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya.